Frida Kahlo: el alma de una luchadora

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(Finalizada la temporada de exámenes  doy por retomado el blog. Siento la ausencia durante este tiempo, pero ahora mismo vuelvo a las andadas con renovadas energías… ¡gracias por estar ahí!)

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Frida Kahlo
es una de las artistas más conocidas a nivel mundial, y casi todo el mundo puede recordar su cara, quizá porque esas cejas enormes nos llaman la atención a simple vista. Pero, ¿qué más conocemos? Su nombre completo es Magdalena Carmen Frida Kahlo, y nació el 6 de julio de 1907, en el seno de un país al borde de la Revolución. Tristemente, el Arte está muy unido al sufrimiento -ya lo vemos nosotros mismos, cuando algo malo o triste nos ocurre nos dan más ganas e inspiración para escribir y crear, para sacar de dentro los fantasmas… y, muchas veces, cuando el dolor acaba termina nuestra ansiedad creativa-, y Frida no fue una excepción en esto.

Como íbamos diciendo, la vida de Frida fue marcada desde una edad muy temprana por el dolor físico y  la enfermedad. La primera “maldición” que sufrió se le diagnosticó cuando tenía  seis años: poliomielitis, una enfermedad extremadamente contagiosa que la llevó a padecer una serie de lesiones, infecciones, operaciones… así pues, la pequeña tuvo que permanecer postrada en la cama durante más de nueve meses, dejándola con otra secuela, esta vez permanente: la pierna derecha quedó mucho más delgada que la izquierda. Sumado a una relación de extraño amor-odio con su madre, la indiferencia de sus hermanos y hermanas (excepto la pequeña, Cristina), y la situación política del país marcaron el carácter de nuestra protagonista. Las continuas operaciones quirúrgicas y su enfermedad la hicieron permanecer apartada del resto de niños, excluida y recluida en una soledad aplastante, como muestra más adelante en algunos de sus cuadros.

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“Ella juega sola”
La vida y la muerte aparecen juntas en este cuadro de colores
fríos (azules, grises, blancos), en contraste con el cálido vestido
y la flor que la niña sujeta. La pequeña lleva una máscara típica del
“Día de Los Muertos” de México… y no es difícil saber por qué en esta
representación de sí misma se retrata junto a un monstruo y la amenaza
de la muerte, en un ambiente desolador sin esperanza.

Con la llegada de los 15 años, entró en la más prestigiosa institución educativa de México, que recientemente había comenzado a admitir estudiantes de sexo femenino. Solamente eran 35 alumnas entre los dos mil alumnos, pero las ansias de aprender de Frida la hicieron inmune al ambiente machista: ella quería estudiar medicina. En esta época conoció a grandes intelectuales y artistas del país. Se juntó con chicos rebeldes y críticos con la autoridad, que se movilizaban ante las injusticias en las que estaba sumido el país. Allí conoció al que sería su novio: Alejandro Gómez Arias. En esta etapa Frida ya pintaba, pero quemó la mayoría de sus obras.

Y aquí llega, en forma de terrible accidente, la segunda maldición de Frida Kahlo. Según Wikipedia…

“El 17 de septiembre de 1925 sufrió un grave accidente cuando el bus en que ella viajaba fue arrollado por un tranvía, quedando aplastado contra un muro y completamente destruido. Regresaba de la escuela a casa, junto a Alejandro Gómez Arias, su novio de entonces. Su columna vertebral quedó fracturada en tres partes, sufriendo además fracturas en dos costillas, en la clavícula y tres en el hueso púbico. Su pierna derecha se fracturó en once partes, su pie derecho se dislocó, su hombro izquierdo se descoyuntó y un pasamanos la atravesó desde la cadera izquierda hasta salir por la vagina. Al respecto, Frida comentaba que habría sido esta la forma brutal en la que había perdido su virginidad. “

No estaba seguro que pudiera sobrevivir. Durante un larguísimo periodo, Frida volvió a ponerse en contacto con la medicina, pero de la peor forma posible. Las soluciones de la época eran terribles, dolorosas, angustiantes. Por lo menos 32 operaciones, mecanismos de “estiramiento”, corsés… Estando al borde de la muerte y la parálisis permanente, se refugió en la pintura. Empezó a hacer autorretratos, reflejando en ellos los sucesos que vivía y los sentimientos que la atormentaban.

Imagen“La columna rota”
Vemos el interior de Frida abierto, erguido. Su figura está
sujetada por un corsé, y en lugar de su columna vertebral
vemos una columna jónica rota en gran cantidad de pedazos.
Las heridas y las grietas se reflejan en el paisaje yermo del
fondo, que transmite dolor y soledad a partes iguales. En su
rostro rígido y serio aparecen lágrimas pintadas, y su cuerpo
entero está siendo perforado por clavos y agujas. 

Pero si algo hay comparable a el enorme sufrimiento de nuestra artista, éso fueron sus gigantescas ansias por vivir. En el tiempo que volvió a estar postrada en cama e inmovilizada, volvió al dibujo y la pintura «para combatir el dolor y el aburrimiento», según decía ella. Sus padres hicieron construir un caballete especial que se apoyaba en la cama y aguantaba los lienzos en los que pintaba. También hicieron instalar un espejo bajo el dosel de su cama, el cual permitió a Frida el verse y convertirse en la propia modelo para sus cuadros. Cuando fue capaz de recuperar parte de su movilidad, volvió a moverse por círculos intelectuales donde luchar por sus preferencias políticas (el comunismo) y conoció a grandes amigos… y también a Diego Rivera, que la animó a seguir con su carrera artística aunque ella no tenía la intención de dedicarse a eso, y con el que -una vez más, por suerte o por desgracia- acabó casándose profundamente enamorada.

ImagenDiego Rivera y Frida Kahlo se casaron en 1929.
Al matrimonio lo llegaron a llamar “la unión entre un elefante y
una paloma”, pues Diego era enorme y obeso mientras que
ella era pequeña y delgada.

El matrimonio no fue, ni mucho menos, donde Frida logró la felicidad. Ciertamente, ha sido una de las historias de amor más extravagantes de la historia. Ella tenía 22 años y él 42. La madre de Frida no estaba nada contenta, claro; dijo que Diego era demasiado viejo, demasiado gordo y, todavía peor, un comunista y un ateo. Aunque los dos se complementaban en muchos aspectos (pues ambos tenían un enorme interés en el Arte, y en la forma de contemplar la vida), surgieron grandes problemas y brechas entre ambos: el carácter infiel de Diego Rivera influyó de manera decisiva tanto en su vida personal como en la creación de su obra.

En 1930, un año después de la boda, ella quedó embarazada por primera vez. Desgraciadamente tuvo que abortar, porque el feto estaba en una posición incorrecta y presentaba anomalías… a Frida le llegó entonces la noticia: como consecuencia del horrible accidente,  la pelvis de Frida estaba fracturada en 3 sitios y los médicos le dijeron que seguramente jamás podría tener hijos. Ese mismo año dejaron México y se mudaron a EEUU. En 1932 volvió a quedarse encinta, y al consultarlo con su amigo y cirujano Leo Eloesser (estadounidense), éste la animó a seguir adelante con el embarazo en lugar de abortar. Esta noticia la emocionó sobremanera, pues era su gran ilusión a pesar de los graves problemas que ella debería soportar, aunque explicó que Diego no estaba de acuerdo pues no quería niños. El 4 de Julio, Frida sufrió un aborto espontáneo y perdió el bebe que tanto deseaba. Fue una experiencia muy traumática para ella y pasó los siguientes 13 días en el hospital.

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“La cama volando” o “Henry Ford Hospital”
Sobre el vientre aún hinchado sobre el embarazo sujeta tres filamentos rojos que
podrían ser sus venas, en una cama demasiado grande para ella, reflejando la
soledad, tristeza y el desamparo que debía sentir. Estos hilos enlazan 6 cosas:

1.Niño en posición embrionaria: el niño perdido
2.Caracol: la lentitud del propio aborto, según dijo Frida.
También encontramos un caracol en otros cuadros como
símbolo de la vida o el sexo
3. Maqueta de su pelvis y parte de la columna: la causa del aborto
4. Máquina: paralelismo del cierre del depósito de gas con el problema
de Frida para retener al niño en su interior. Es “defectuoso”.
5. Orquídea violeta: se la trajo Diego al hospital, y es símbolo de
sentimiento y sexualidad. Aparece mustia, triste.
6. Pelvis

Después de vivir en Estados Unidos durante casi 3 años, Frida añoraba México (su familia, sus amigos y sus recuerdos quedaban muy lejos y ella se sentía inmensamente sola) y quería volver a su país, pero Diego se negaba. Este desacuerdo causó serios problemas entre la pareja. A finales de 1933, Rivera fue despedido por pintar la cara de Lenin en uno de los trabajadores dibujados en su mural. ¡Toma ya! ¡En EEUU y en aquella época! A pesar de su entusiasmo por Estados Unidos, Diego cedió a los deseos de Frida y en Diciembre de 1933 la pareja volvió a México. Ella estaba ilusionada con pintar de nuevo, pues los últimos años apenas había desarrollado su arte, pero de nuevo el destino le puso la zancadilla y volvieron los problemas de salud. En 1934 Frida tuvo que abortar de nuevo, y el mismo año sufrió la primera operación en el pie derecho y tuvieron que amputarle cuatro dedos de los pies que tenían gangrena. Frida20Kahlo1

Fueron años muy MUY difíciles: además de los problemas de salud, su matrimonio se hundía en la miseria. Él ya había tenido otras aventuras amorosas fuera de la relación, pero el gran mazazo fue descubrir que Diego estaba manteniendo una aventura con la hermana menor de Frida, Cristina, con la que más unida estaba. Eso fue más de lo que pudo soportar, y abandonó a su marido para buscar el divorcio. Al mismo tiempo, conoció al escultor Isamu Noguchi, con el que mantuvo una relación. Se marchó de viaje con sus amigas a Nueva York. Solamente volvió a la ciudad donde tenía su casa cuando Diego y su hermana rompieron, pero él no dejó de buscar otras mujeres que le calentaran la cama, y Frida -pues claro que sí, mujer- empezó a tener también otras aventuras amorosas ¡no solo con hombres, sino también con mujeres! Olé por ti.

A grandes rasgos, Frida empezó a triunfar después de esta época. Vivió en París, donde su obra era muy admirada, pero le disgustaron los franceses (pintores y ciudadanos). Europa no le parecía muy agradable, volvió a América. Aunque había intentado arreglar las cosas con su ex-marido pues seguía enamorada, él insistía en el divorcio. Frida Kahlo se dio a la bebida para ahogar sus penas, pero como ella expresó, “mis penas saben nadar”. Finalmente, Diego le pidió a Frida que se casara de nuevo con él. Ella aceptó inmediatamente pero sólo bajo ciertas condiciones: 1) Ella se mantendría financieramente independiente con la venta de sus cuadros 2) Ella pagaría la mitad de los gastos de la casa y 3) no mantendrían relaciones sexuales. Diego la echaba a faltar terriblemente y aceptó voluntariamente los términos. La relación con su marido ya era “platónica” y no tenían contacto sexual… ella solamente los quería con mujeres. Tenía como costumbre escribir un diario, por lo que conocemos muchos detalles de su vida.

Tiempo después le amputaron la pierna, y ella cayó en una profunda depresión.  Su estado de ánimo cambiaba desde la euforia hasta los más negros pensamientos de suicidio.

Frida Kahlo falleció siete días después de su 47 cumpleaños. La causa del fallecimiento fue embolia pulmonaria, aunque los pensamientos suicidas expresados en su diario hicieron pensar a algunas personas que quizás se suicidó. Ella murió antes que Diego Rivera, contra todo pronóstico, que la sobrevivió tres años más.

GALERÍA DE IMÁGENES

A Frida no le importaba la crítica, ni los movimientos artísticos. Con sus pinturas solamente deseaba expresarse, plasmar sus sentimientos, por lo que sus obras son profundamente originales. Cuando a la artista le preguntaban porqué pintaba tantos autorretratos, ella contestaba: “porque estoy sola tan a menudo, porque soy la persona que conozco mejor“.

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  1. admiracion ante una vida tan llena de dolor, la admiro y tambien a su obra, me gustaria conocer la casa donde vivio y ver sus cuadros personalmente

    • ¡Muchísimas gracias Esmeralda! :D
      Llevo un tiempo sin publicar por motivos personales, pero ya está todo listo para volver a la carga con el blog. Espero que sigas pasando por aquí de vez en cuando, no sabes lo que me alegran vuestros mensajes!!!

  2. Desde hace un mes me puse a ver sus obras y su historia. Realmente me he vuelto una obsesiva de Frida Kalho es un ejemplo a seguir de que cuando te caes debes seguir luchando. En cuanto a tu post realmente me encanto, esperaba a que pusieras algo de ella, porque cada vez que pregunto conoces a Frida Kalho me dicen cosas como: -a si esa pintora que tenia una ceja- y yo quedo como super ofendida como si fuera yo jajaja es lamentable que las persona se guíen por la apariencia pero como ella puso en su diario: ”La Belleza y la Fealdad son un espejismo porque los demás terminan viendo nuestro interior”.

    • Sí, fue una mujer interesantísima y muy muy fuerte. Yo me he quedado enamorada de sus obras y de toda su creatividad, pero sobre todo de cómo caía para volver a levantarse y convertirse en una persona cada vez más fuerte. Es toda una inspiración para los demás.
      Me he referido a eso que me cuentas, lo de que todo el mundo se queda con que era cejijunta, en el principio de la entrada. No había leído la cita de su diario, pero es magnífica. Cada vez me gusta más Frida Kahlo!!! Qué mujer más fuerte y más sabia :)

  3. Pingback: Riendo en la cara de la muerte: las ‘calacas’ de Posada | LAS MIL HISTORIAS DEL ARTE

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